jueves, 17 de mayo de 2007

Etapa 11 Puebla de Sanabria - La Gudiña


Amigos, ésta ha sido la más dura que llevo realizada en este Camino, por un doble motivo: la dureza del perfil, siendo para autenticos escaladores profesionales y por el abandono de mi amigo y compañero bicigrino Ricardo.


Iniciamos temprano, una vez bien desayunados; si bien antes de abandonar Puebla de Sanabria, recorrimos la villa haciendo innumerables fotos de tan bello lugar, su arquitectura popular, su castillo, sus vistas increibles,...












Una vez dejado atrás Puebla, seguimos por el sendero pedregoso a lo largo del rio. Una cigüeña en su nido en lo alto de un árbol. Se pierden las flechas y al final tenemos que salir a la carretera.







Pasamos por la iglesia de Santiago de Terroso, y la retratamos en distintas fotos y a diferentes alturas.

Llegamos a Requejo, bocata jamonero del bueno con repostaje liquido.

Continuamos y, aunque la traza pica "parriba" desde hace rato, empieza aquí la verdadera ascensión al Padornelo. Paisajes maravillosos, arbolado, senderos, agua que inunda el Camino...



Estaba disfrutando rodando por estos parajes hasta que Ricardo rompe todo el nucleo del cambio. Se queda sin transmisión y aún estamos al principio de la subida.

Analizamos la situación y viendo los desperfectos...

Para él, su Camino ha terminado.

Le recomiendo que la arregle en Ourense y salga otra vez desde allí. Otra alternativa es dejarle otra bike y que siga desde el Padornelo.

Pero no, está resignado. Su Bicicleta es su Bicicleta y le ha acompañado en dos Caminos y en éste, y no va a privarla de semejante hazaña, y menos ponerle los "cuernos" con otra (lo comprendo perfectamente, han pasado muchas horas juntos).

Llamamos a su familia para que lo recojan, me dice que siga, que él ya sube él solo, pero me niego y lo acompaño hasta el Padornelo. No puedo dejarlo sólo por esas tierras inhospitas.


Subimos despacio, él andando todo el tramo y yo despacito despacito encima de la bike, esperándolo, apenas hablabamos. El sol nos empieza a castigar. El paisaje mientras subimos se torna gris, incoloro, sin vida (será por la rabia contenida??). Llegamos a la antigua N-525 sin un triste arbol.

El sol azota. Llegamos a Padornelo y comemos juntos. Apenas cruzamos unas palabras. La rabia y congoja nos invade.

Llega el momento de separarnos, me cuesta arrancar y dejarlo, tantos momentos y tantas experiencias juntos...

Nos despedimos con un abrazo, casi me saltan las lagrimas. Ricardo mantiene el tipo con rabia contenida.

Monto en la bike y, casi sin mirar atrás, bajo con rapidez hasta llegar al desvio por camino. Es tarde el retraso es excesivo: son las 4 de la tarde y tan sólo llevo 20 km restan 45-50km con dos puertos (La Canda y el Cañizo).

Tengo que dar "zapatilla" ahora que es en bajada.


Una chulada: piedra trialera con agua. Se baja hasta el rio Pedro, se pasa por Lubián hasta llegar al Santuario de Tuiza, fotos y descanso. Se sigue bajando hasta el Rio Tuela. Pero la complicación del tramo, hace que la bajada no sea tan rapida cómo pensaba... Hay que patear bastante, el exceso de piedras no permite avanzar ni en bajada.



Y a partir de ahí empieza mi calvario.

Una subida imposible hasta la cima de La Canda, 5 km no ciclables (cero patatero) y con un desnivel acumulado de la leche. Las pocas fuerzas que tengo van desapareciendo en progresión exponencial, las flechas amarillas tambien desaparecen por momentos, no avanzo casi nada: la desesperación me invade todo el cuerpo.


El sol abrasa, dosifico el agua para no quedarme sin ella. Pero la subida tira del bidón del agua hasta límites insospechados.

Llego arriba completamente extenuado. Limite provincial de Ourense-Zamora, foto a la señal. Ya estoy en casa!!!

En el pueblo de Vilavella repongo fuerzas con un bocata jamonero ración doble.

En el bar, me informan que el tramo de Vilavella a La Gudiña es similar al que acabo de realizar. Esta información hundió mi moral, que ya estaba por los suelos. En vista de mi calamitoso estado y la hora que es, decido seguir por carretera.

Cuando llevo kilómetro y medio, me llama Javier, amigo y compañero, que nos salia a La Gudiña, para acompañarnos mañana en la etapa. Cómo había llegado temprano, decidió salirme a mi encuentro haciendo el camino al revés, y me informa que el trazado está bastante bien, pistas llanas...

El bueno de Javier..., el año pasado hice el Camino Francés, también en bicicleta, en su compañía y con cuatro amigos suyos.




Esta llamada me da ánimos y fuerzas para regresar a Vilavella y seguir por la traza original del Camino. Nos encontramos en la Ermita de Nuestra Sra. De Loreto y nos dimos un abrazo, y proseguimos la etapa hasta la Gudiña, pasando antes por el alto del Cañizo. El cansancio es infinito.

Llamada a Ricardo para saber de él y cena en una parrillada. Esta noche me dí cuenta de lo largo que es el pueblo, caminamos demasiado desde el hostal al restaurante y luego el regreso. Se me hizo eterno por lo cansado que estaba.




Mañana será otro dia.


Saludos de Ignacio, el forero calan, y el pensamiento de Ricardo, que me acompañará hasta Santiago. Tomo el testigo de los abrazos que ofreció a las diferentes personas que nos hemos encontrado en Nuestro Camino.

martes, 15 de mayo de 2007

Etapa 10 Santa Marta de Tera - Puebla de Sanabria


Ayer la cena la tuvimos en Camarzana de Tera. El alcalde, además de hospitalero, es el dueño del restaurante de la E.S. de Camarzana y nos llevó en su Todo Terreno muy "amablemente" y volvió a recogernos al rematar y acercarnos al albergue. Un Edil muy comercial.

Nos levantamos e inmediatamente iniciamos la etapa sin desayunar (no habia ningun bar abierto). Hacía frio.

Salimos de Sta. Marta por unas pistas plagadas de chopos al lado del rio Tera. La humedad y el frio mañanero hizo entumecer la punta de los dedos, casi no tenían sensibilidad. Costaba cambiar de marcha e incluso hacer fotos, pero había que hacerlas de los paisajes de pista rodeados por chopos.

Estos parajes cómo me recuerdan al pueblo de mi mujer; normal!!! Estamos a menos de 50 kilómetros.



Llegamos Olleros de Tera y desayunamos un bocata jamonero directamente, para que andar con rodeos, leche con colacao y naranjas que previamente compramos en la tienda del pueblo.

Salimos y enseguida llegamos a las dos variantes: la de las bicicletas y la de los caminantes hacia el Santuario de Nuestra Señora de Agavanzal, que fue la que seguimos. Varios paisanos nos indicaron que con bicis no se podia pasar, pero nosotros proseguimos fieles al camino original.




Fotos del santuario y me reservo la opinión sobre sus "adosados" arquitectónicos posteriores. Continuamos por una pista que están realizando por la concentración parcelaria. En un momento dado, no encontramos el sendero de los caminantes, por lo que seguimos por la pista.






Nos desviamos por otra pista a la derecha, que no tenía salida, por lo que volvimos sobre nuestros pasos. Seguimos por la pista inicial y llegamos a la variante de bicis, que pasa por encima del pantano.

Una vez pasado el pantano se rodea su ribera por una carreterilla rodeada de jaras en flor. Las aguas nos llamaban para un baño reparador, pero aun era temprano, y no aceptamos el ofrecimiento tentador.



Subida al monte anterior a Rionegro del Puente, interesante y una bajada mucho mas interesante. Pasamos del taller de bicis. Fotos y nos encontramos con Teresa la mujer de Lluis, el ciclista catalán del grupo de seis, ellos ya estaban cerca de Sanabria para comer, mientras ella lo estaba haciendo en Rionegro.



Nosotros decidimos seguir y parar a comer en Mombuey. Pensar que queda poco para comer nos da animos en las subidas y aún más en las bajadas. Comida, fotos y descanso con semi-siesta delante de la Iglesia con su torre templaria. Preciosa.





Salimos nuevamente hacia Sanabria, nos quedan aun 30 km, en principio. Al final serían algo más. Los parajes una maravilla y según nos acercamos a Sanabria cada vez se nos parece más a Galicia, mientras Ricardo se muestra feliz: "xa nos cheira a folla de bacalao, chaval!!"


Esta ultima parte se nos hizo eterna y muy cansina, parecía que Puebla de Sanabria no llegaba nunca.


Aún así, hubo momentos especiales como la charleta que tuvimos con las mujeres de Remesal, que además nos mostraron su ermita de Santa Marta, con una importacia histórica de calibre, ya qe en ella se celebraron las famosas Vistas de Remesal en las que Fernando el Católico y Felipe el Hermoso se reunieron para limar sus asperezas, aunque no hubo acuerdo...







Tramos con agua y zapatillas embarradas y las bicicletas hechas un asco. Yo la metí en una fuente, más bien la sumergí, y quedó medianamente bien.

Llegamos muy tarde a Puebla, llamamos antes al Hostal Truchas para reservar, pero al llegar el trato no fue muy satisfactorio y cambiamos de hostal y nos fuimos al Carlos V. El trato en éste fue excelente, muy recomendable para cualquiera, tanto peregrinos como no.

Mañana nos toca la etapa reina, pasaremos dos puertos de categoría especial: la Canda y el Padornelo. Y el freno sigue igual, de momento la bike responde perfectamente.


Saludos para todos de calan y conderg (Ignacio y Ricardo).

P.D.: Tomás, si nos lees, suerte y buen camino.

lunes, 14 de mayo de 2007

Etapa 9 Riego del Camino - Santa Marta de Tera


Etapa en la que el protagonista fue un nuevo antiperegrino: el viento.


Salimos de Riego, previamente con un repostaje solido y liquido en Bar Pepe (insisto que muy bien).

El viento que nos habia acompañado ligeramente en la etapa anterior, quiso tener su protagonismo, azotandonos como un angel negro en nuestra frente, mientras avanzamos por pistas en medio de verdes praderas de trigales en crecimiento.

Primero llegamos al desvio hacia el Monasterio de Sta. Maria de Moreruela y como Ricardo no lo conocia, ya habiamos decidido dias antes visitarlo.

















Al llegar, "Cerrado lunes y martes". Que mala suerte, salto de muro y entrada ilegal, sin dañar nada: solo ver y fotos. Una visita genial, muy recomendable, a pesar del viento y frio.

Estuvimos sobre 1 hora y continuamos nuestro Camino con un deber del dia realizado, el otro llegaria al final de la etapa.



Seguimos rodando por laderas cargadas de jaras florecidas y su aroma indescriptible. Pistas terreras. Adelantamos al grupo de bicigrinos catalanes que estaban descansando.

Enlazamos con la carretera para llegar al caudaloso rio Esla y su formidable Puente Quintos. Fotos varias.






Lo atravesamos y una vez del otro lado hay dos opciones: una para caminantes, por el camino original y otra para bicicletas y caballos, que es seguir por la carretera. No hizo falta preguntar, los pensabamos lo mismo, nos conocemos lo suficiente: seguir el trazado de "a pie".





Este trazado sale por la izquierda del puente y discurre por el margen derecha del Esla, primero por una pared de piedra y roca (haciendo empujing todo el rato) y luego por un sendero que solo cabe una persona rodeado de jaras, que te dejan las piernas destrozadas, picándote como si un invasor de zonas tan impresionantes y virgenes fueras. Despues se sube casi por una pared casi vertical, que como otras veces, el GPS es incapaz de dar la pendiente de tan lentos que ascendiamos.







Una vez arriba, vistas esplendidas y maravillosas del Esla. Descanso del enorme esfuerzo, mientras van llegando algunos de los integrantes del grupo catalán; el resto decidió seguir por carretera. Ahora toca un descenso por pista entre jaras en flor y encinas, magnífica bajada disfrutando de la vegetacion.


Atravesamos Faramontanos de Tabara, y el viento iba "in crescendo", Ayuntamiento cerrado y por tanto sin poder poner sello en nuestras credenciales.





El trayecto a Tábara resultó duro, mucho mas de lo imaginado por el maldito viento, que no cesaba mientras nos curtía y secaba el rostro.

Llegamos a Tábara, con su preciosa torre, exhaustos por lo que decidimos realizar un repostaje solido y liquido en restaurante. Nos encontramos nuevamente con el grupo de bicigrinos catalanes, mientras unos comen en el mismo restaurante que nosotros, el resto descansa en la plaza Mayor.






En realidad he de comentar que en casi todas las etapas hemos coincidido con este grupo de bicigrinos, llevan alforjas excepto uno, Lluis bombero de profesión y muy biker, que le acompaña su mujer Teresa y su hijita con coche de apoyo. Majetes ellos.

Al acabar el respostaje sólido fuimos a la plaza a descansar y, de paso, de charleta con los catalanes. Despues de contarles nuestra experiencia en Sevilla, Salamanca y Zamora, Teresa les comenta que nos cambia por ellos ya que no somos "tan aburridos" ya que nos enteramos de todas las fiestas y demas cuchipandas. Ellos prosiguen y nosotros nos quedamos un buen rato más de parlota con la mujer Lluis.

En buena compañia se hace más dificil proseguir, pero no nos queda más remedio y volvemos a iniciar la marcha.


Este tramo tambien sigue por pistas terreras y con gran dificultad en seguir las flechas (si bien ya desde hace dos etapas empezamos a encontramos escased de flechas). Pero ahora se lleva la palma, es como si el que las hubiera pintado, pensase que todos sabemos por donde ir en un cruce, que a él le parece obvio.

Llegamos pues a un cruce y las flechas desaparecieron. El track se desviaba a la derecha (iria por carretera?). Decidimos con la intuicion, pero nos falló. Encontramos flechas esporádicas que nos conducían a un pueblo que ni aparece en las guias. Estabamos a 8 km desviados de Bercianos ¿cómo era posible?.

Al final atajamos y fuimos directamente a Santa Croya de Tera para acabar alojados en el albergue municipal de Santa Marta de Tera. Aunque las guias no lo dicen, este albergue tiene somieres con colchones.



Hemos acabado antes la etapa por estar completamente agotados y porque queriamos ver con detenimiento la joya de este Camino: la imagen esculpida más antigua de Santiago Apostol (vestido de peregrino). Segundo hito del día cumplido.




Comentar ademas que.... . Jeje




Mañana..., mas.
Ignacio y Ricardo

domingo, 13 de mayo de 2007

Etapa 8 El Cubo del Vino - Riego del Camino

Dormida estupenda en casa Carmen que nos dio cena y desayuno (el albergue municipal tenía overbooking).

Se inicia la etapa con viento muy intenso de costado, que hace cansarnos mucho, sin que lo notemos.


Además es el primer dia con lluvia, nos toca una "abrilada" como dice Ricardo (lluvia fuerte durante poco tiempo).








Llegamos a Zamora en una hora y media. Llamo a mi amigo Agustin, zamorano residente en Ourense, y nos informa con gran placer que hay unas jornadas del pincho. Los bares preparan un pincho especial y lo presentan a concurso. El jurado es el publico. Todo se nos pone a nuestro favor, jeje.

Llamamos a Maria, alias Tango, una amiga tambien zamorana, para tomar unas cañitas un poco más tarde.





Visitamos la ciudad monumental: catedral, portillo de la traicion, Iglesias de Santiago de los Caballeros (esta no podia faltar),...

Empezamos en Café Viriato, con el pincho a concurso, despues fuimos al Sancho 2 (donde habíamos quedado con María), tambien con el pincho a concurso, despues al ....

Algo entonadillos, nos despedimos de Maria y su marido, Javier, y nos fuimos a comer, no tanto por tener hambre, sino para rebajar el efecto de los caldos zamoranos y tomar una comida energética deportivamente hablando.



La Plaza da para mucho, si bien decidimos marchar pronto de Zamora, sino seguiriamos con la ruta de los pinchos y ésto a nuestro Apostol no le gusta.
Seguimos nuestro Camino hasta Montamarta, con lluvia como pago por caer en el pecado capital de la gula.

En el albergue de Montamarta nos encontramos con los peregrinos catalanes que estaban allí albergados. Charlamos un poco y llamamos a Riego del Camino para informarnos sobre su albergue.

Así, al tener albergue en condiciones, regentado por la sra. Dorita, decidimos continuar hasta Riego, con lluvia y todo.


El camino sigue por el embalse Ricobayo bordeandolo, y que en un punto, al estar muy lleno, las flechas indican hacia el agua. Del otro lado se pueden observar las flechas indicativas rodeando todo el embalse hasta llegar a las ruinas del castillo de Castrotorafe.









Con motivo de la lluvia y la negrura del día, seguimos por carretera, llegando a Riego. Localizamos a Dorita, ducha y nos fuimos a cenar Bar Pepe. Impresionante, todo atención con los peregrinos. Unico bar en el pueblo, pero muy recomendable. Quedamos encantados. Ya detallará Ricardo en su Diario nuestra experiencia en esta villa, y en especial con Doña Concepción, dueña del Bar Pepe.

Mañana más. Ignacio y Ricardo.

PD: el freno sigue igual, pero me da igual. Si coincido el Rio Negro para repararlo, bien; y si no pues bien tambien.

Gracias Catz por la informacion, y a todos por sus comentarios

Etapa 7 Fuenterroble - El Cubo del Vino

Ya estamos en la provincia de Zamora. La etapa ha sido estupenda.

Las cuestiones fisicas parecen arregladas. Las mecánicas siguen igual. No llegamos a Salamanca para arreglar el dichoso freno (Es sabado y por la tarde no trabaja ni el apuntador).



Iniciamos en bajada y sin desayunar para encarar el temido Pico de la Dueña (1150 metros de altitud). El desnivel es de 250 metros a subir e 3 km.

Empiezo el ascenso con buen ritmo y uniforme, no tiene muchos cambios de pendiente. Tiro mientras Ricardo decide no forzar la rodilla para no pagar "peaje" en el resto de la etapa.

Nos vemos arriba. Se sufre un poco al ser un terreno pedregoso zigzagueante.



En lo alto de la Dueña hace viento, los eólicos giran con rapidez. Mientras espero por Ricardo, pongo la ropa húmeda a secar en las ramas de las encinas y las jaras. Descanso y escribo la primera parte de la crónica hasta que llega Ricardo.

Ahora toca descender, la temida bajada: con un solo freno y con descensos que llegan al 21%. No me importa, hay que seguir hacia adelante, pero con cuidado. La bajada se hace corta.

A partir de ahí, sube-baja facil por pistas anchas hasta llegar a San Pedro de Rozados, primer pueblo con repostaje solido. Desayuno bocata jamonero, zumo natural y leche con colacao, a los 30 km de salir.


Una vez lleno el buche, todo rueda mejor. Paisajes maravillosos. Rodamos junto a una pareja de holandeses, pero lo que me llama la atencion es la capacidad de Ricardo para comunicarse en ingles y/o frances con la peña. Quedamos en mandarle un emilio con el diario de Ricardo, asi como para comer juntos en Salamanca.








Bajadas estupendas a buena velocidad. Suelo firme sin piedra.

Antes de entrar en Helmantica, nos seperamos de los holandeses para buscar la tienda de bicis, pero nada (que le den morcillas al freno). Al final no nos encontamos con la pareja. Mala suerte.

Por cierto, a todos los que les comentamos nuestra participacion en el foro y lo que hacemos, les damos la web www.bicigrino.com

En Salamanca nos encontramos un monton de bodas de alto postín, la beautiful people de la villa. Nos quisimos colar en un par de bodorrios, pero no tragaron (sería por el casco, las alforjas o por las zapatillas). Despues vimos varias charangas y fiesta rachada con una de ellas (fotos y muchas risas). Tambien en la Plaza Mayor nos encontramos con grupos de chichas celebrando varias despedidas de soltería, y mi compañero, osado él, no se corta un duro en echar unas risas con ellas, Yo también. No pongo fotos de la osadía, que ésto es una peregrinación. Aun no se de qué tipo, pero lo es.

Tuvimos que acelerar la salida de la ciudad, sino aun estaríamos allí ahora.

Sellamos en las taquillas del estadio de futbol, ante la perplejidad de sus taquilleros a nuestra solicitud. En las iglesias no suelen tener sellos para acreditar la condicion de peregrino (curioso verdad?).









Seguimos el Camino con buena velocidad y llegamos a El Cubo en un santiamen, 93 km del ala al final de la jornada.


Salud amigos