Amigos, ésta ha sido la más dura que llevo realizada en este Camino, por un doble motivo: la dureza del perfil, siendo para autenticos escaladores profesionales y por el abandono de mi amigo y compañero bicigrino Ricardo.
Iniciamos temprano, una vez bien desayunados; si bien antes de abandonar Puebla de Sanabria, recorrimos la villa haciendo innumerables fotos de tan bello lugar, su arquitectura popular, su castillo, sus vistas increibles,...
Una vez dejado atrás Puebla, seguimos por el sendero pedregoso a lo largo del rio. Una cigüeña en su nido en lo alto de un árbol. Se pierden las flechas y al final tenemos que salir a la carretera.
Pasamos por la iglesia de Santiago de Terroso, y la retratamos en distintas fotos y a diferentes alturas.
Llegamos a Requejo, bocata jamonero del bueno con repostaje liquido.
Continuamos y, aunque la traza pica "parriba" desde hace rato, empieza aquí la verdadera ascensión al Padornelo. Paisajes maravillosos, arbolado, senderos, agua que inunda el Camino...
Estaba disfrutando rodando por estos parajes hasta que Ricardo rompe todo el nucleo del cambio. Se queda sin transmisión y aún estamos al principio de la subida.
Analizamos la situación y viendo los desperfectos...
Para él, su Camino ha terminado.
Le recomiendo que la arregle en Ourense y salga otra vez desde allí. Otra alternativa es dejarle otra bike y que siga desde el Padornelo.
Pero no, está resignado. Su Bicicleta es su Bicicleta y le ha acompañado en dos Caminos y en éste, y no va a privarla de semejante hazaña, y menos ponerle los "cuernos" con otra (lo comprendo perfectamente, han pasado muchas horas juntos).
Llamamos a su familia para que lo recojan, me dice que siga, que él ya sube él solo, pero me niego y lo acompaño hasta el Padornelo. No puedo dejarlo sólo por esas tierras inhospitas.
Subimos despacio, él andando todo el tramo y yo despacito despacito encima de la bike, esperándolo, apenas hablabamos. El sol nos empieza a castigar. El paisaje mientras subimos se torna gris, incoloro, sin vida (será por la rabia contenida??). Llegamos a la antigua N-525 sin un triste arbol.
El sol azota. Llegamos a Padornelo y comemos juntos. Apenas cruzamos unas palabras. La rabia y congoja nos invade.Llega el momento de separarnos, me cuesta arrancar y dejarlo, tantos momentos y tantas experiencias juntos...
Nos despedimos con un abrazo, casi me saltan las lagrimas. Ricardo mantiene el tipo con rabia contenida.
Monto en la bike y, casi sin mirar atrás, bajo con rapidez hasta llegar al desvio por camino. Es tarde el retraso es excesivo: son las 4 de la tarde y tan sólo llevo 20 km restan 45-50km con dos puertos (La Canda y el Cañizo).
Tengo que dar "zapatilla" ahora que es en bajada.
Una chulada: piedra trialera con agua. Se baja hasta el rio Pedro, se pasa por Lubián hasta llegar al Santuario de Tuiza, fotos y descanso. Se sigue bajando hasta el Rio Tuela. Pero la complicación del tramo, hace que la bajada no sea tan rapida cómo pensaba... Hay que patear bastante, el exceso de piedras no permite avanzar ni en bajada.
Y a partir de ahí empieza mi calvario.
Una subida imposible hasta la cima de La Canda, 5 km no ciclables (cero patatero) y con un desnivel acumulado de la leche. Las pocas fuerzas que tengo van desapareciendo en progresión exponencial, las flechas amarillas tambien desaparecen por momentos, no avanzo casi nada: la desesperación me invade todo el cuerpo.
El sol abrasa, dosifico el agua para no quedarme sin ella. Pero la subida tira del bidón del agua hasta límites insospechados.
Llego arriba completamente extenuado. Limite provincial de Ourense-Zamora, foto a la señal. Ya estoy en casa!!!
En el pueblo de Vilavella repongo fuerzas con un bocata jamonero ración doble.
En el bar, me informan que el tramo de Vilavella a La Gudiña es similar al que acabo de realizar. Esta información hundió mi moral, que ya estaba por los suelos. En vista de mi calamitoso estado y la hora que es, decido seguir por carretera.
Cuando llevo kilómetro y medio, me llama Javier, amigo y compañero, que nos salia a La Gudiña, para acompañarnos mañana en la etapa. Cómo había llegado temprano, decidió salirme a mi encuentro haciendo el camino al revés, y me informa que el trazado está bastante bien, pistas llanas...
El bueno de Javier..., el año pasado hice el Camino Francés, también en bicicleta, en su compañía y con cuatro amigos suyos.
Esta llamada me da ánimos y fuerzas para regresar a Vilavella y seguir por la traza original del Camino. Nos encontramos en la Ermita de Nuestra Sra. De Loreto y nos dimos un abrazo, y proseguimos la etapa hasta la Gudiña, pasando antes por el alto del Cañizo. El cansancio es infinito.
Llamada a Ricardo para saber de él y cena en una parrillada. Esta noche me dí cuenta de lo largo que es el pueblo, caminamos demasiado desde el hostal al restaurante y luego el regreso. Se me hizo eterno por lo cansado que estaba.
Mañana será otro dia.
Saludos de Ignacio, el forero calan, y el pensamiento de Ricardo, que me acompañará hasta Santiago. Tomo el testigo de los abrazos que ofreció a las diferentes personas que nos hemos encontrado en Nuestro Camino.