jueves, 29 de abril de 2010

El Valor de los Amigos Virtuales

¿Qué o quienes son los amigos?

Tradicionalmente, los amigos siempre han sido aquellas personas que tienen afinidad mutua con nosotros que podemos/pueden contar con su/nuestro apoyo desinteresado en momentos complicados y disfrutar y celebrar con ellos de esos otros momentos felices y de ocio.

Esta afinidad viene determinada por muchos aspectos, no solo por tomar cervezas en el bar, sino por la manera de ser, de entender la vida, calidad de la persona,...; muchos matices que confluyen y provocan la existencia de una química especial que hace que dos seres humanos sean AMIGOS.

Hace años, la aparición de la Red de Internet y su puesta a disposición al público, dio unas posibilidades que aún desconocíamos los que 18 años atrás empezábamos a movernos en Internet. Lo que yo tenía en mi cabeza y quería hacer en esos primeros momentos, lo pude desarrollar seis años mas tarde con la tecnología disponible y adecuada, gracias a la Red.

En la actualidad, Internet ya no sólo es un medio de consulta, de obtención de información, se ha convertido en un mundo social virtual, donde se ha potenciado y desarrollado las famosas Redes Sociales y foros temáticos, donde publicas tu vida con fotos, das tu posición en cada momentos, agruparte con otros internautas en una causa o afinidad común, de apoyo o defensa de intereses supuestamente comunes. Incluso puedes tener amigos, 1.000 amigos, 2.000 amigos, 10.000 amigos, amigos de amigos, y amigos de los amigos de tus amigos. Así en una espiral infinita. Esto es tuenti, facebook,...

En este listado interminable de "amigos", ¿cuantos son realmente Amigos o tan sólo conocidos?, ¿qué sabemos realmente de ellos?, aparte de las innumerables fotos que disponemos de ellos, ¿qué sabemos de su vida, de su manera de pensar, de cómo son?

Esta dudas siempre han asaltado mi cabeza, pero mucho más desde hace pocos meses. Reconozco que tengo una cuenta Facebook donde he agregado a personas que sí me son conocidas, unas por ser familiares, otros por conocerlos personalmente y otros por compartir una actividad de ocio común, el MTB; si bien no me gusta agregar a personas que, aunque sepa de ellos por foros, no los conozca personalmente.

Algún forero e internauta me agrega, dentro una determinada red social o foro, como amigo. Y me resisto a aceptar esta invitación; y en caso de conocer al individuo personalmente, muchas veces lo acepto casi para que no se moleste si le rechazo, sin que realmente sea Amigo mio.

Así realmente surge la incógnita o pregunta:

¿cúal es el valor de los "amigos" virtuales?


Esta pregunta me la hago con fuerza, después de sentir en las carnes , el verdadero valor de esa amistad virtual. Resumiendo mucho, lo ocurrido fue que uno de estos "amigos virtuales", un buen día, despues de un acalorado cruce de mensajes públicos entre terceros en un determinado foro en los que normalmente participo, y que en este caso no hice, me desagregó como amigo, amigo virtual, claro. Evidentemente no era Amigo mío, solo un conocido por esa actividad de ocio común.

Me sorprendió esta actitud de ahora soy "amigo" y en un mes dejo de serlo. Curioso, pero ciertamente infantil, sin entrar a valorar su actitud personal en los hechos. Eso me lo reservo, que tiene mucha miga.

Esta actitud, como otras muchas, demuestra el auténtico Valor de los Amigos Virtuales, donde esta falsa amistad, no es sino un engaño manifiesto al diccionario. Tu puedes tener conocidos, pero solo son eso, conocidos. Despues el contacto, la afinidad y el tiempo hace que se convierta en Amigo tuyo.

Está claro que, no por tener muchos amigos en las redes sociales, no vas a tener mas AMIGOS de verdad.

SALud

lunes, 12 de abril de 2010

I Ruta Integral Cañones do Sil

Un buen día, sentados alrededor de una mesa llena de viandas con los amigos de Vigo, los Bicinenazas, el merecido descanso tras una magnífica Ruta do Ribeiro y Tierras do Avia, por Leiro y Peña Corneira, hicimos un breve comentario de una ruta por los Cañones del Sil que estabamos preparando, y de otra a más largo plazo por León.

Craso error, nos tomaron la palabra y en la siguiente ruta conjunta, Ruta del Magosto, nuestros amigos de Vigo, especialmente el boss, Jose, ya venian con las ideas más claras.

Y claro, después de ver las fotos de nuestra ruta por la Ribeira Sacra que hicimos 15 días más tarde, la liada estaba montada. Y tras meses de organización, decidir si ruta circular o lineal y de ir a recorrer personalmente con los amigos algunos posibles trazados nuevos, montamos la I Ruta Integral de los Cañones del Sil, conocida tambien como "El Anillo de Endurolai". Una ruta lineal desde Parada do Sil hasta Ourense. en realidad son dos rutas, una de 56 km. por un trazado agresivo y semiendurero por caminos, denominado Trazado A, y otro más liviano, con muchos tramos por carretera casi paralelo al trazado A y con enlaces para quien quisiera ir intercambiando trazados, denominado Trazado B.




El tema de la logística se encargaron los amigos Bicinenazas. Contrataron un autobus para llevarlos hasta Parada, así como recogernos a nosotros en Ourense.

Asimismo, se encargaron de un pequeño avituallamiento en Liñares y de buscar un restaurante para una merienda-cena de confraternización final. Del trazado y de por donde ir, fue un tema para los ourensanos.







07:50 Vigo-Plaza de España, los bicinenazas quedan para cargar sus bicis en el bus.
09:15 Ourense-Pabellón de los Remedios, el bus recoge al grupo de los Amigos do Garaxe
09:25 Ourense-Intercambiador de la Universidad, el bus termina de recoger al resto de los participantes, integrados por mi, Julio, Rubén, los full toxos, y algún bicinenaza.
10:30 Parada do Sil. Desmontar del bus, componer las bicis y recoger las nuestras depositadas en casa de un amigo, Manolo, el día anterior.
10:45 Inicio de la ruta desde la Plaza do Barquilleiro en Parada do Sil con una cota de altitud de 680 metros.







Iniciamos por la senda marcada hacia los Balcones de Madrid y a los 500 metros, en Fondo de Vila, la primera parada, falta la mayoría del grupo, ¿donde están? Pues fueron directamente por una pista ancha hacia los Balcones, perdiéndose un paraje lleno de castaños centenarios.


Cuando nos dimos cuenta del cambio de ruta inesperado, continuamos y nos agrupamos en los Balcones. El grupo ya empezaba a emocionarse con las vistas, sobre todo los que nunca habían estado en esta parte del Mundo.







Después de los dos miradores, la traza discurre en bajada con pendiente curiosa por una pista con gravilla, algo peligrosilla, que enlaza con un camino real empedrado y majo que desciende a un riachuelo (cota de 549 metros), justo antes de llegar a Portela.

Una vez aquí, tomamos la carretera hacia Castro, el nucleo más cerca del Mosteiro de Santa Cristina, una cucada que dejamos para otra ocasión. La pendiente de esta carreterilla se hace notar y el grupo se va estirando, y como vemos que la única amazona integrante del grupo A, Christine, se nos va quedando rezagada, Julio y yo nos quedamos esperandola para su tranquilidad.





Una vez llegado a las inmediaciones de Castro, empezamos con la fiesta, tomando el camino real que unía ambos monasterios, el de Santa Cristina y el de San Estevo de Ribas do Sil. Una fuerte subida empedrada que se transforma en camino con piedra suelta bajando un regato. Al principio, por el enlosado, algunos aguerridos hicimos nuestros pinitos encima de la bici, y luego desistimos por la fuerte pendiente y lo roto que estaba el camino, así como contener nuestras energías, que aun quedaba mucha ruta. Tan solo llevabamos 6,5 km. en nuestro haber y con un día que prometía caluroso.

Despues de empujar un poco o un mucho, según como se vea, la pendiente minoraba y ya pudimos subir a las burras, y un poco más allá nos agrupamos en el punto donde se enlaza con la carretera de Parada. Tan sólo 7,6 km. Continuamos por carretera subiendo hasta una cota de altitud de 855 metros (máxima del día). Allí estaba el mirador Metálico, parada con fotos de la espectacular vista. Salimos los últimos, porque no se que le pasó a Julio con su pulsómetro. Descenso rápido por carretera hasta el Mirador de Cabezoás. Cuando llegamos, ya no quedaba casi nadie y como ya lo conocía, ni me molesté en echar foto alguna, tengo miles desde este lugar de ocasiones anteriores. Estabamos en el km. 9,8.




Dejé pasar a Fer, Bicinenaza, el que llevaba la cámara en el manillar, y me tiré por el siguiente tramo cerrando el grupo, un descenso single-track muy majo, pero que muy majo, haciendo unas "eses" hasta bajar a un regato algo crecido por las lluvias del invierno, que tuvimos que vadear y los más luchadores, lo pasaron sin ningún problema encima de la bici.

Luego es bajar un poco más y ya estamos en Cimadevila y Vilouxe. Llevamos 11,5 km. En Vilouxe hay un desvío al Mirador de Albarellos que ni está indicado ni nadie se percató. Yo tampoco comenté nada por verse bastante cerrado el camino al mirador. Acto seguido un rápido descenso cementado con buena pendiente que minora en suave bajada con buenas vistas. En el km. 12,7 nos desviamos cincuenta metros para ver el Mirador das Escadas. Fotos y cambio de pastillas de frenos por parte de Julio (full toxo).




Continuamos en un sube-baja para desviarnos al Mirador de Pe do Home, 2,5 km. más allá del anterior mirador y una cota de altitud de 519 metros. Pe do Home es un promontorio mirando al nordeste sobre pleno Encoro de San Estevo, siendo uno de los parajes más bonitos de los Cañones del Sil. Todo el mundo quedó encantado. Miles de fotos se sacaron en este lugar y del catamarán que se veía marchar rio arriba. Por cierto el Sil se veía muy sucio y turbio de toda la tierra arrastrada por las incesantes lluvias de estos meses atrás y muchos de los bancales de enfrente, ya de la provincia de Lugo, casi verticales, donde tienen los viñedos, estaban destrozados. Aquí algunos aprovechamos tambien para avituallarnos para no desfallecer en la subida de despues del mirador.




















Los siguientes 5 km. fue un constante sube-baja moviendonos entre las cotas de altitud 520-600 metros, un rompepiernas que iba minando nuestras fuerzas con zonas trialeras y picos de subidas fuertes, de empujing y descensos cortos muy pronunciados, todo ello alternando con innumerables incidencias de pinchazos, roturas de patillas de cambio,... El grupo estaba muy desperdigados en mini-grupos, ya por las incidencias tenidas, ya por la fortaleza de los más aguerridos.



Ya casi llegando a la bajada final al Monasterio de San Estevo, cruzamos la carretera cuando llevabamos 21,2 km. para ir por un sendero roto con piedras que acaba en un mini-tramo endurero cortado que se incorpora nuevamente a la carretera. Aquí, en el tramo final, los del grupo donde yo iba nos bajamos de la bici. Wergner se acercó, observó y dijo "jah!" y se echó hacia atrás para encarar el tramo con decisión y maestría. Pasó con un dominio y técnica impresionante, demostrando que los Bicinenazas no son tan nenazas como su nombre indica. Se escuchó un aplauso general. Las fotos que le hicimos no dan fe suficiente de la dificultad del tramo.

Incorporados nuevamente a la carretera, bajamos por asfalto con fuerte descenso al Monasterio de San Estevo. Llegamos sin bajar hasta la entrada, quedandonos un pelín más arriba a una cota de altitud de 483 metros y 22,7 km. en nuestro haber. El monasterio está 15 metros de altitud más abajo. Yo iba algo derrotado por el excesivo calor, casi todo el rato estuvimos en torno a los 28ºC y ya eran las 14:20 horas. en esta pequeña parada, algunos empezaron a reponer fuerzas comiendo algún bocado. Julio, Oscar y yo decidimos seguir hasta Pombar para comer algo, justo despues de la intensa subida que hay despues del monasterio.


Así que continuamos hasta Pombar, 1 km. de subida infernal pero de con firme agradecido. Tardé 15 minutos en llegar, medio empujando, medio blasfemando, con una pendiente media del 14,2% y picos del 21%. El calor era sofocante. Llegué con una cara de muerto que Julio se preocupó. Tomé una barrita y el bocadillo jamonero ni fui capaz de probar bocado. En eso ya llegan el resto de los integrantes, una vez repuesto sus fuerzas abajo. Decidí ir por carretera hasta Luintra, pero los amigos me quitaron esa idea de la carretera.


Les seguí pues, pero cada vez me iban sacando más ventaja, una buena subida de 2 km. con firme de gravilla que con este calor me iba matando poco a poco. Unas veces empujaba y otras encima de la bici. El sol azotaba. La cabeza recalentada. Bebía con ansiedad. Llegué arriba al punto donde teníamos que enlazar con la ruta circular que habíamos hecho unos meses atrás subiendo hacia los eólicos. Allí me estaban esperando los amigos con 22,5 km. en mi haber y a una cota de altitud de 735 metros. A partir de aquí, tendencia a bajar hasta encontrar la carretera de Luintra casi a la altura del campo de futbol.

Llegado a la carretera, la traza seguía a la izquierda para tomar un camino que rodeaba Luintra por la derecha, yendo por Biduedo, Monteverde y Baldomar. Como era el último en llegar y estaba alli Fer, le informe que no las tenía todas conmigo y que me iba por carretera atajando esa vuelta. Así pues, tomé dirección yo solo hacia Liñares, pasando por Luintra. Una vez aquí, en la plaza del afilador, analicé el trazado, para ir por carretera directamente hasta Liñares, pero al final decidí seguir la traza inicial que se había planteado en un principio, antes de las modificaciones planteadas, descartando así el asfalto (la cabra tira al monte). Si bien en Baldomar, a escasos 900 metros de Luintra se vuelve a enlazar con la traza de la ruta.


Una bajada por carreterilla hasta Baldomar para encarar un caminín en subida para salvar casi 100 metros de altitud. Empujando de lo desfallecido que voy. En esto oigo voces detrás mía, un grupo de bikers, los full toxos con Alberto, keimajomas, a la cabeza demostrando su poderío, mientras Emilo, Alene, me decía entre risas "eso es trampa, has atajado". Pero tambien me preguntan algo apurados y con ansiedad por el lugar de avituallamiento. Aun así, yo voy muerto y me pasan en un suspiro, dejandome atrás. Sigo con la tranquilidad de saber que me han visto y saben donde estoy. Llego a una carretera y la traza sigue por ella en bajada para atravesar el pueblo de Nogueira. Son las 15:41 y Liñares parece no llegar nunca. Los parajes son preciosos pero casi ni me doy cuenta de ellos. Otra subida más, 29ºC de temperatura. JOER!!!! Desfallezco, Y Liñares?????

Una bajadilla y veo el pueblo y el autobus. Son las 15:55 horas. Paro con 34,3 km. encima y mucho calor, saludo a la peña, me hidrato mucho, empanada, descanso, fruta, más descanso y leche con colacao para reponer, mientras tanto hablo con diferentes integrantes de la ruta. Van llegando el resto, muy desperdigados por las incidencias mecánicas tenidas. Gracias a Anton, el artífice del avituallamiento, podemos continuar una hora más tarde, con fuerzas recuperadas. Algunos regresan por carretera y otros en bus. Mientras los full toxos, que ya habían salido antes, y nosotros continuamos por la traza marcada. Nos siguen algunos bicinenzas, entre ellos Eligio, todo un campeón. La temperatura ambiental no ha bajado nada, seguimos a 27-28ºC


A partir de ahora la traza sigue por la que se hizo en la Ruta de las Fiestas de Ourense 2009, siendo su artífice el amigo Antonio, elaryas. Es una bajada rápida por pista de más de 2 km., algo peligrosa despues de las lluvias del invierno con mucha piedra y tierra suelta. Jose tuvo una caída aparatosa, haciéndose daño, pero continuó como si tal cosa. Despues de Lamagrande, con 38,8 km. encima, viene la última subida dura, salvado una altitud de 100 metros en un kilómetro, pero más intensos al principio. La subida minora los siguientes dos kilómetros pero es constante con firme muy húmedo y blando con gran esfuerzo y parece que nunca llegas al final. Nos volvemos a agrupar arriba y comenzamos a llanear hasta el km. 45,2 en que por fin empezamos a bajar, pero antes tendríamos pinchazos, rotura de patilla de cambio de Javier, pinchazo de Eligio y al meter la rueda se estropeó una pieza del freno que le obligó a retirar las pastillas e ir sin freno delantero el resto de la ruta; así como tener que desviarnos un pelín por el exceso de barro en el camino.


La bajada empezó en Sabadelle, soltando toda la suspensión descendimos por un caminín muy majo y rápido a veces técnico, a veces limpio, para acabar con mucha pendiente y enlazar con la parte del trazado que no hicimos en la Ruta del Magosto. A partir de aquí un sendero singletrack cuasi-llano picando para abajo donde se va viendo la ciudad de Ourense desde arriba. Despues el senderín de las acacias, precioso y la bajada final a la ciudad donde nos esperaba el autobus en el intercambiador de la universidad, la parada donde nos recogió a nosotros, con 51 km. en mi haber llegando a las 19:32 horas.


Una vez allí, compruebo que algunos integrantes de la ruta ya han retornado a su lugar de origen y los bicinenazas que faltan están disfrutando de las termas. Tambien por Eligio me entero de un detalle muy grato del más veterano de los Nenazas, Julio, uno de los integrantes del Trazado B.



Ducha en casa y quedo con los amigos para una cena de confraternización con muchas risas comentando la jugada, si bien del grupo ourensano participamos Julio -Tetaro, José Manuel y yo. Pulpo a la plancha, salteado de setas, carne richada. agua y vino a rodar, postres. Todo un homenaje.

Nos despedimos de los amigos, no sin antes tener una charla con Julio Bicinenaza, con su hijo Julio junior y Eligio, recordando a mi padre; uno como buen amigo, otro como alumno y el último como compañero. Una conversación de lo más emocionante, casi tengo que enjugarme los ojos.

Unas fotillas del paisaje. El resto, en tamaño con más resolución en Galería de Fotos.




































SALud amigos

miércoles, 31 de marzo de 2010

Ultimos datos curiosos

Datos relevantes en mi ultima aventurilla:

Etapa más larga: 1ª. Vecilla-Pola de Gordón, con más de 92 km. Con cerca de 1000 metros de acumulado.

Etapa más corta: 4ª. Salas - Tineo, con menos de 25 km., afectado por gastroenteritis. Ascensión acumulada cerca de 600 metros.

Etapa más viciada: 5ª. Tineo - Pola de Allande, me desvinculé 100% del camino original con un desvio por carretera atajando. Menos de 35 km. y menos de 400 metros de ascensión acumulada. Aun seguía muy afectado por la gastroenteritis y ni vi el paisaje.

Etapa con peor climatología: 7ª. Castro - Fonsagrada, temporal con alerta naranja, la lluvia y viento fue de tal magnitud que solo pude hacer algo más de 25 km. Si me hubiera quedado esa mañana en el alojamiento, por la tarde haría más kilómetros, ya que en Galicia desaparecieron las verticalidades.

Etapa más dura: 3ª. Mieres - Salas, el perfil acumulado ascendió a más de 1.800 metros, con subida incluida, y fuera del trazado oficial, a San Miguel de Lillo y Santa Maria del Naranco. Curiosamente, la segunda más dura por su perfil, fue la penúltima, de Pedrouzo a Laxe, rompepiernas con una buena subida después de Ponte Ulla.

Tramo que me resultó más duro: en la segunda etapa Pola de Gordón - Mieres, una subida después de la ermita de Santa Marina, en este mismo pueblo, un tramo imposible que no era capaz ni de empujar la bici con las alforjas.

Tramo más divertido: muchos, pero por mencionar alguno, la bajada de Pajares; si bien podría mencionar muchos más.

Tramo deseado: y no efectuado, la bajada al embalse de Salime por camino, muy técnico y en un entorno impresionante, pero la climatología ordenó en ese momento no hacerlo.


Datos acumulados según GPS:
Distancia: proyectada 658,2 km., y con alturas 660,60 km.; una diferencia mínima respecto al velocímetro.
Tiempo en movimiento: 54:00:05
Altura máxima: 1.466 metros, después de Buiza en la segunda etapa.
Altura mínima: 39 metros, justo antes de Grado o Grau, en la tercera etapa.
Ascensión acumulada: 11.997 metros.
Descenso acumulado: 12.573 metros (la salida está a 795 metros y la llegada a algo más de 100 metros).
Máxima pendiente: 28,34% según el GPS después de Santa Marina, el tramo definido como el más duro. Bajando Pajares, una vez pasado San Miguel del Puerto, se sube a Santa Marina por una carreterilla, pues es el camino empedrado que parte a la derecha en el pueblo.
Mínima pendiente: 25%, justamente bajando Pajares, muy cerca de San Miguel del Puerto.
Los datos de pendientes corresponden a porcentajes mantenidas unos metros o tiempo determinado como mínimo, luego puede haber porcentajes puntuales superiores a los expuestos.


Peso al final de la aventura: 66 kg., con una pérdida de peso de casi 5 kg. Un pincel, vaya!!!!

Comparativamente con otras rutas de travesía que he realizado, no he disparado muchas fotos por la mala climatología salvando la cámara de su muerte. Si bien la mayoría que hice, están en mi galería de fotos de Picasa


SALud

martes, 30 de marzo de 2010

Laxe - Ourense

Por la noche me despierto varias veces por el enorme ruido de la lluvia sobre el tejado del Albergue. Me tengo que poner los tapones para poder dormir con garantías de descanso.

Diana a las 7:30 con los otros peregrinos, me levanto despacio, preparo todo y voy a desayunar productos de la máquina de vending (bollo de chocolate, cafe, valencianas y chocolate líquido). Pura energía para encarar el Alto de Santo Domingo a más de 700 metros. Sigue lloviendo.


Despues de despedirme de los peregrinos, salgo el ultimo y hago unas fotos del albergue. Para de llover milagrosamente e inicio yendo por el camino original, preciosos caminos rurales tiene nuestra tierra, llenos de árboles autóctonos llenos de vida. El firme es limpio y algo rodador, para lo que llovió por la noche.

Vamos subiendo progresivamente para volver a bajar hacia la estación de Lalín en Botos. Una vez allí volvemos a subir de forma fuerte, pero no será la definitiva, ya que se baja nuevamente por un camino rural empedrado y bastante embarrado, que acaba cruzando un puente sobre el rio Asneiro. Durante este tiempo me voy cruzando con más peregrinos caminantes.




Al pasar el Asneiro ya viene la subida final, estamos a 485 metros de altitud. La primera parte hay que esforzarse, en 500 metros nos situamos a los 650 metros. Más peregrinos caminantes, ésta vez extranjeros, alucinan con mi esfuerzo y yo dandolo todo, dejando el pabellón español y gallego por lo alto. No puse el pie a tierra en ningún momento.



Después del pueblo de Puxallos, la pendiente minora pero el suelo es muy blando con el esfuerzo que supone. Sigo cruzándome con muchos peregrinos en grupos numerosos. Menos mal que la carretera ya viene luego y me permite un momento de relax. Paso al lado del cartel del Alto de Santo Domingo, pero aun no hay que cantar victoria que aun queda el de San Martiño, después de Dozón.

La traza sigue por carretera un cacho hasta un pelín antes del alto de San Martiño, pasando antes por el nucleo donde se situa el Ayuntamiento de Dozón, O Castro. Allí reposto en el Bar Cantón, para recuperar un poco de fuerzas. Charlo con la dueña y un vecino madrileño que se vino a vivir su jubilación en este pueblo. Despues de tan grata conversación decido continuar que ya me queda muy poco. En principio, mi idea es comer en Cea para luego seguir hasta casa. Para llegar cuanto antes a Cea, decido ir por carretera.

Comienzo a subir nuevamente por la traza peregrinal para coronar el Alto de San Martiño a 810 metros de altitud. Normalmente, la traza viene del Monasterio de Oseira, incorporándose por la derecha según se va a Santiago. Como los caminos de ese tramo están muy embarrados, y la bajada desde el Monasterio hacia Cea es muy complicada por una calzada medieval empedrada y resbaladiza, así que decido no ir por Oseira.

Realmente el Camino de Santiago desde Cea sube hacia Dozón por O Reino, como traza oficial y más directa hacia el Santo. Esta traza es muy "comida" por el asfalto, con alguna salvedad. Y desde hace años, la traza normalmente se realiza por la variante de Oseira, desviándose en Cea para ir poder visitar el increíble monasterio, considerado como el Escorial gallego.


Explicaciones aparte, sigo y se comienza a bajar de manera fuerte y tenemos que hacer un desvio para salvar el rio Asneiros (distinto del Asneiro). Poco antes de O Reino veo un camino a mi derecha todo anegado, que es parte de la traza oficial, un poco más abajo, en el mismo Reino, veo la indicación precisamente para ir por él a Santiago. Un poco más abajo llego a un llano, justo antes de As Lagoas, donde echo en falta una arboleda a mi derecha y que sobra unas obras de movimiento de tierras para un futuro parque empresarial. Aunque a veces la naturaleza está reñida con el progreso y el empleo. Bien hecho está, aunque nos de pena.






Despues de la siguiente curva ya se ve San Cristobo de Cea, al cual accedo por la carreterilla que pasa por su cementerio, del cual dejo constancia fotográfica, al ser muy curioso. Son las 13:05 y llamo a casa para invitarles a comer en Tamallancos, pero mi mujer rehúsa indicando que tiene una empanada gallega para chuparse los dedos. "Espérame a comer" respondo inmediatamente ante tamaña oferta.

Voy hacia el centro del pueblo, retrato la torre de reloj y cuando quiero ir al albergue a sellar, me doy cuenta que me falta una bolsa estanca con la cartera con documentación y tarjetas, el smartphone con el que hago las crónicas, una linterna y otros efectos. Incluso a veces llevo la cámara de fotos y el teléfono principal cuando llueve en demasía.

Recapacita, Ignacio. La ultima vez la vi y la tuve en la mano, fue en el bar en Dozón. Despues no me doy cuenta de amarrarla nuevamente a la bici, seguro??? Creo que si. Bueno tal vez. Si, seguro que si. Llamo a casa para busquen el teléfono del bar e indicar los sucedido y comprobar que allí estaba.

Desde Cea voy en busca de la traza que conozco perfectamente de mis correrías domingueras por estos lugares. Una buena bajada para dar luego a un buen barrizal y agua estancada. Yo pensaba que esta parte estaría saneada, por lo del Año Santo, peor no es así. Lo pasé canutas, dejando la bici toda engorrinada y maloliente.

Una vez salido de esa pestilencia, voy por carretera desde Viduedo hasta Tamallancos ya que ese tramo intermedio baja por una trialera muy complicada, siempre con agua, o sea no se como estará ahora, será un rio. Trialera que ya más de alguna vez me dio algún susto, y no quiero que hoy sea uno más y me lesione. Luego baja al rio Barbantiño y vuelve a subir hacia Tamallancos por un camino correoso con agua.





Al pasar Tamallancos, se sigue por la derecha, al lado del parque empresarial, si se le puede llamar así a tan sólo 3 naves. En subida correosa con el firme de arena muy blanda, a veces con mucho barro. Una vez salido de este tramo se llanea hasta llegar a Sartédigos donde empezamos a bajar hacia Cudeiro en fuerte bajada. Ésta vez será la primera que suelte toda la amortiguación para bajar por una calzada medieval empedrada para hacer un descenso como siempre lo hago, pero esta vez con alforjas (y resistieron bien, prueba de fuego).

Una vez ya en la capital provincial, me dirijo a una gasolinera que está a lado de la traza, en el barrio del 21, a pasarle un agüita a la bici, pero sólo con una regadera. Llego al barrio del Puente y cruzo el Romano, foto y sigo hacia la catedral. Voy por la calle del Paseo y luego por Lamas Carbajal para llegar a la Plaza Mayor. Fotos y salgo por la calle Arcediagos, donde a media altura me detengo delante de la fachada principal de la catedral de Ourense, la de la escalinata.





















Allí en lo alto está el Rey David, sabio y músico, con la lira en su mano, antepasado en linea directa de Jesuscristo. Con cara tranquila contempla la escalinata que conduce a las puertas de la catedral, donde se encuentra el Pórtico del Paraíso, réplica simplificada y más bonita que el Pórtico de la Gloria de Santiago, en piedra policromada.










Camino Mozárabe. El Rey David en la fachada de la catedral de Ourense



Unas fotos y después un recuerdo íntimo y privado durante un momento y una dedicatoria en voz alta. Y algo que aún no he dicho, el padre de mi padre, también se llamaba David. Una llamada a un amigo que el año pasado realizó tambien el Primitivo con unas connotaciones similares a las mías.

Apago los elementos electrónicos, cámara, GPS, cuentakilómetros,... El Viaje ha terminado en este punto exacto, bajo la mirada de David. Atrás queda sufrimiento, sudor, gastroenteritis, mojaduras, fiebre, y sólo quedan los buenos recuerdos y los paisajes de estos 661 km. por parte de tres Comunidades Autónomas y cuatro Caminos de Santiago.


Ahora me dirijo despacio a mi casa, voy rodando tranquilamente con otro semblante y cara de satisfacción, disfrutando de cada losa de la calle Santo Domingo, luego de los adoquines de Bedoya, Camino Caneiro y casi estoy en casa. Calles por las que normalmente circulo en bici cuando regreso de las andanzas domingueras. Llego al portal, llamo y me bajan las llaves para guardar la bici. Enciendo la cámara de fotos para las dos últimas fotos de esta Travesía.

















Una vez arriba, besos y abrazos y la jefa me ordena ir directamente a la ducha. Después, un buen plato de lentejas y dos buenos trozos de empanada gallega, y efectivamente está de rechupete.

Dar las gracias a mi familia por permitir una vez más me dejasen hacer una aventura, a los amigos que me han llamado para interesarse por mi aventura y estado de salud, a los amigos y conocidos que han posteado o enviado sms, y a todas aquellas personas que, desde el anonimato, me han seguido y disfrutado con mis andanzas.

Distancia: 57,07 km.
Tiempo: 4:45:59
Velocidad media: 12,10 km/h
Ascensión acumulada: 978 m.


SALud desde Ourense y hasta la próxima Travesía.

lunes, 29 de marzo de 2010

Pedrouzo - Laxe

El destino final de esta travesía no es Santiago ni Finisterre, mi aventura sigue hasta la fachada principal de la catedral de Ourense, presidida por el rey David, antepasado en línea directa del Salvador, Jesucristo.

El dia amanece lluvioso, monto las alforjas bien temprano. Voy a desayunar y arranco a buena hora. Los 20 km que me separan de Santiago los hago integramente por la senda peregrinal, pese a la lluvia fina persistente. Lo único reseñable es la tachuelilla de Lavacolla, pero sin dificultad alguna, si bien podría serlo solo por el cansancio acumulado. Las subidas las hago a ritmo bajo para no sudar demasiado y luego no enfriarme en Santiago.

Llego a San Marcos y tiro la primera foto, acto seguido voy hacia el Monte del Gozo, donde hago también un par de fotos. De repente cae un aguacero que me obliga a buscar cobijo inmediatamente. Aún así, las piernas ya están mojadas.




















Una vez que remite, sigo hacia el Obradoiro, y como no, vuelve a llover a la entrada en la plaza. Hago una foto de la fachada y sigo rapidamente a la oficina del peregrino, casi desierta de peregrino, menos mal. La compostela se consigue rápido, si bien este año, este requisito no me importa si no lo tengo.




Ya con la Compostela en mi poder regreso a la catedral para cumplir parcialmente con los rituales. La misa será en Ourense, fin de mi travesía.


Entrada y salida por la puerta Santa. Recuerdos de aquellos que me dieron para Santiago y para alguien muy especial que ya no está.


Son las 11:30 y ya estoy saliendo de Santiago con 22 km encima. El resto de la etapa es seguir el Camino, cuya senda suele ir por asfalto con mayor o menor dificultad. Paso por Outeiro y su Albergue, el de Vedra, está cerrado. Las llaves hay que pedirlas en la casa de al lado. Yo solo quiero estampar el sello y como aún no hay peregrinos dentro, no pude.






Camino Mozárabe. Pico Sacro al fondo


A la altura de Puente Ulla me cae otro aguacero descomunal y como son las 13:30 aprovecho para yantar. Esta vez dura demasiado y tardo en salir. Pero la que cae solo lo sabemos los que allí estábamos y El de arriba.

Una vez fuera me dirijo a un supermercado y compro film de envolver los alimentos para envolver las botas y que no me pase como en el Alto del Acebo. Estoy monisimo. Prosigo y ahora me toca afrontar la subida de Puente Ulla. Hay que darlo todo. A ritmín.

Camino Mozárabe. Lestedo


A la altura de Loimil me confundo y sigo por un trayecto equivocado un rato. Es una carreterilla que va a dar a la N-525.



Decisión rápida, después de los varios aguaceros y mojaduras, ya va siendo hora que me de un respiro. Voy a seguir por carretera. Es una perversión, sí, pero mis viejos huesos piden una ducha y descanso. Así avanzo de forma más rápida. Bandeira, Silleda, otro aguacero, el puente sobre el Deza, Prado, otro aguacero (GRRRRR, ya vale, no?) y, por fin, Laxe. El Albergue donde ya pernoctara en 2007 cuando realicé la Vía de la Plata.

Ducha y cena en el Albergue a base de las corras de chorizo y salchichón, como me prestó. En compañía de una familia de Ourense capital, que iniciaron el Camino el sábado.




Mi madriña querida la que está cayendo fuera, en este momento que redacto la crónica, y que viento. Si es que es el tercer dia que me toca con Alerta Naranja en esta travesía.


Distancia: 71,74 km
Tiempo: 6:36:30
Velocidad media: 10,80 km/h
Ascensión acumulada: 1562 m

Hoy he pasado de los 600 km acumulados en la Travesía.

SALud desde Laxe

domingo, 28 de marzo de 2010

Lugo - Pedrouzo

Bueno, bueno, bueno. Hoy ha salido un dia rodador, en parte por el asfalto inicial y en parte por el suave perfil.





















Salgo de Lugo después de desayunar y hacer unas fotos. Se sale por el puente romano, que de romano ya le queda muy poco, siguiendo las flechas amarillas. Adelanto a varios peregrinos con el saludo ortodoxo. Al poco las flechas llevan por una subida a la izquierda, dirección Melide, si bien yo sigo Miño arriba cara Sobrado dos Monxes, escapando de la marabunta del Camino francés y buscando un perfil más suave.

Un poco más adelante las indicaciones de carretera cortada. Caida de un puente sobre un afluente del Miño; ya me había informado Rafa de este suceso. De todas maneras, me acerqué al susodicho, no fuera que una bici sí pudiera pasar y un cuatro ruedas no. Negativo. Echo mano de la cartografía y localizo otro un pelín más arriba.

Todo controlado, pero por si acaso interrogo a un pescador que iba a la faena sobre la entereza del puentín y me responde afirmativamente. Ok, perfecto. Allá vamos.

La investigación fue muy fructífera, resulta que tomé un camino precioso de senderismo acolchado de hojas de roble que bajaba al afluente para convertirse en un maravilloso singletrack por la ribera en un paraje espectacular. Al llegar al puente, me dieron ganas de no cruzarlo y seguir el senderin río arriba. La cabeza pudo más y lo crucé.

Ahora había que enlazar con el track. Echando mano de la cartografía nuevamente encontré otro sendero que me dejaba justamente en la traza. Semitrialero en subida y me lo pasé "pipa" hasta que encontré barro a lo bestia. Ahora ya no podía retroceder. Lo salve como pude y efectivamente ya estaba en la traza.

A partir de ahora asfalto por carreterillas locales hasta enlazar con la carretera LU-232, donde la monotonía se apodera de la ruta, una carretera con buen arcén y firme y con muchas rectas y toboganes. Ahora subo, ahora bajo. Así todo el rato. Sólo la aparicion de un ciclista "de comprar pan" me despertó de mi aletargamiento. Ahora casi lo pillo, ahora se me escapa. Como el gato y el ratón, pero él con rueda fina y yo con una 2,30 delante.



Al llegar a Friol para a tomar un refrigerio que el puerto viene luego. Además lavo la bici y lubrico la transmisión. Casi me da un beso. Aparta! Qué nos ve la gente! Jeje.

Reaundo y me esfuerzo en plato mediano hasta la cumbre de 725 m de altitud. Una bobada. Casi al final de la subida, veo un grupo numeroso de peregrinos que se incorpora por la derecha, es el enlace del Camino del Norte. A partir de ahora ya se empieza a ver la señalización peregrinal, hasta el momento inexistente.





Una vez arriba me detengo a yantar que son las 13:25 horas. Un caldo gallego estupendo que repito, una tortilla francesa con chorizo y para rematar unas costillinas. Qué bueno. Había también unos peregrinos, compañeros de trabajo en Madrid y que han salido en Villalba, con los que charlo un poco.

Acabó pronto y me dirijo hacia Sobrado, a 6 km más allá y bajando. Visito el monasterio por fuera y algo de lo que me dejan ver los voluntarios cuando me sellan la credencial. Son las 14:35 y el horario de visita es a partir de las 16:30 y como no tengo ganas de perder mucho tiempo continuo mi ruta, a sabiendas que Sobrado era el fin de etapa planificada.





















Me dirijo a Boimorto, siguiendo las flechas amarillas, ya que sigue siendo Camino del Norte. A veces por camino, y la mayoría por carretera. Llegado a Boimorto decido bajar 12 km hasta Arzua y luego seguir ya por él camino francés, que me es bien conocido de cuando lo realicé en 2006, y del que guardo buenos recuerdos.


En Arzua estampo sello e interrogo a la hospitalera sobre distancias a los siguiente albergues: 16 km al de Santa Irene y 3Km más al de Arca en Pedrouzo. Ok, a rodar, se ha dicho.

Me lo sigo pasando genial por la traza del francés y cuando llego al Albergue de Santa Irene, donde tenía pensado alojarme, no me permitieron dejar a buen recaudo a mi compañera. No me gusta dejarla en un pasillo fuera sin cerrar, no con los amigos de lo ajeno rondando por ahí fuera.


Así continuo hasta el siguiente Albergue. Ruedo un poco más, total que más da. A ver sí el otro son más permisivos con el tema de la bici.


Y efectivamente sí, el hospitalero es un mar de amabilidad, demasiado pienso yo. Claro! Cuando pagué me di cuenta, estaba en el privado, pero por lo menos la bici a buen recaudo. 10 euros por la tranquilidad. Y que más da. Además hay un grupo de chavales/as, de un grupo escolar, que le da un toque juvenil, alegre y festivo al tinglao este del Camino.



Distancia: 90,81 km
Tiempo: 7:09:10
Velocidad media: 12,60 km/h
Ascensión acumulada: 1441 m.



SALud desde Pedrouzo